Versión del Redstone

Redstone Sparta

El Sparta, o Redstone-Sparta, fue la última encarnación de la familia: un Redstone sobrante al que se añadieron dos etapas de propulsante sólido y que se lanzó desde Woomera, en Australia del Sur, entre 1966 y 1967. Sus nueve primeros vuelos investigaron la reentrada de cabezas de ensayo; el décimo y último puso en órbita el WRESAT, el primer satélite australiano.

Ficha del Redstone

Imagen pendiente
28 de noviembre de 1966
Primer lanzamiento
45 kg
Capacidad a LEO
416 kN
Empuje
No
Reutilizable

Historia

Un programa a tres bandas

El nombre viene del acrónimo inglés de «ensayos especiales de investigación antimisil, Australia», y describe bien el propósito: un programa conjunto de Estados Unidos, el Reino Unido y Australia para entender los fenómenos de la reentrada atmosférica a partir de modelos de cabeza de guerra. Estados Unidos aportó el material —misiles Redstone excedentes del Ejército— y Australia el campo de tiro de Woomera, con su rampa LA-8.

La configuración

Sobre el Redstone se montaron dos etapas de combustible sólido: un Antares 2 de Thiokol, tomado del cohete Scout, como segunda etapa, y un motor BE-3 Alcyone como tercera. Ambas se estabilizaban por rotación, girando a unas 150 revoluciones por minuto antes de separarse de la primera etapa. La tercera etapa no servía para ganar altura sino velocidad: se disparaba hacia abajo para que el modelo de cabeza entrara en la atmósfera a unos seis kilómetros por segundo, la velocidad que interesaba medir.

Nueve ensayos y un satélite

Se construyeron diez vehículos, uno de ellos de reserva. El primer lanzamiento, el 28 de noviembre de 1966, falló y fue destruido por seguridad de campo; los ocho siguientes, hasta octubre de 1967, salieron bien y llevaron cargas de reentrada designadas sencillamente Sparta 1 a 9. Ya iniciado el programa surgió la idea de emplear el vehículo sobrante para un fin científico, y así nació el WRESAT: el 29 de noviembre de 1967 el último Sparta lo colocó en órbita polar y convirtió a Australia en el tercer país capaz de poner un satélite propio desde su territorio.

Epílogo en el desierto

La primera etapa de aquel último cohete cayó en el desierto de Simpson y allí siguió hasta que, tras las búsquedas del explorador Dick Smith, se recuperó en 1990. Los restos de una primera etapa Sparta se exhiben hoy en el parque de cohetes de Woomera.