Versión del Redstone

Redstone Mercury-Redstone Launch Vehicle

El Mercury-Redstone fue el primer lanzador tripulado estadounidense: seis vuelos suborbitales entre noviembre de 1960 y julio de 1961, los dos últimos con Alan Shepard y Gus Grissom a bordo. Partía de la primera etapa alargada del Jupiter-C, pero con el motor A-7 del Redstone operativo y unas ochocientas modificaciones destinadas a hacerlo seguro para una persona.

Ficha del Redstone

Imagen pendiente
21 de noviembre de 1960
Primer lanzamiento
347 kN
Empuje
No
Reutilizable

Historia

Por qué se eligió el Redstone

La NASA quería para sus vuelos suborbitales el cohete más veterano de la flota estadounidense, y el Redstone lo era: volaba desde 1953 y acumulaba muchos ensayos con éxito. El problema era el empuje. El misil de serie no bastaba para poner una cápsula Mercury en la trayectoria balística prevista, así que se tomó como base la primera etapa del Jupiter-C, con sus depósitos alargados. El motor, en cambio, se cogió del Redstone militar más reciente: el A-7 seguía en producción, mientras que el del Jupiter-C estaba en retirada.

Renunciar al Hydyne

El Jupiter-C quemaba Hydyne, más enérgico que el alcohol etílico pero también más tóxico: un riesgo inaceptable en una emergencia con la tripulación en la rampa. El Mercury-Redstone volvió a la mezcla clásica de alcohol y agua con oxígeno líquido, y por eso los depósitos largos dejaron de ser una mejora para convertirse en una necesidad. El cambio alargó la combustión, lo que obligó a exigir álabes de grafito de mejor calidad y a añadir botellas de nitrógeno y de peróxido de hidrógeno.

Un cohete que sabe abortar

La modificación decisiva fue el sistema automático de detección de fallos. Vigilaba el balanceo, el cabeceo y la guiñada, la presión en la cámara de combustión y la energía eléctrica, y ante cualquier anomalía apagaba el motor y activaba la torre de escape de la cápsula. Por seguridad no podía cortar el motor durante los treinta primeros segundos —solo el oficial de seguridad de campo podía hacerlo—, para evitar que un vehículo averiado cayera sobre la propia rampa. El guiado inercial ST-80 se sustituyó por el autopiloto LEV-3, menos preciso pero más simple y, por tanto, más fiable.

Seis vuelos y dos astronautas

El primer intento, el 21 de noviembre de 1960, terminó con el motor apagándose en el momento del despegue por un fallo eléctrico. Siguieron un vuelo no tripulado con éxito, el vuelo del chimpancé Ham y un ensayo de desarrollo con cápsula inerte antes de considerar el vehículo apto para llevar personas. El 5 de mayo de 1961 llevó a Alan Shepard, primer estadounidense en el espacio, y el 21 de julio a Gus Grissom. La NASA había comprado ocho cohetes; dos no llegaron a volar, porque los vuelos orbitales del Atlas hacían ya innecesario continuar.