Versión del Atlas (familia)

Atlas (familia) Atlas LV-3B

Versión del Atlas D certificada para vuelo tripulado con la que el programa Mercury llevó a sus astronautas a la órbita terrestre. Voló nueve veces entre 1960 y 1963, cuatro de ellas con una cápsula Mercury tripulada. Se le añadió un sistema de detección de averías capaz de ordenar el escape de la tripulación y se fabricó en una línea de montaje separada del resto de la producción militar.

Ficha del Atlas (familia)

Imagen pendiente
29 de julio de 1960
Primer lanzamiento
1360 kg
Capacidad a LEO
No
Reutilizable

Historia

De misil a vehículo tripulado

Cuando la NASA tuvo que elegir el cohete que pondría en órbita las cápsulas Mercury, el Atlas D era el único disponible en el arsenal estadounidense con empuje suficiente y con un historial de vuelos del que extraer datos. El problema era el historial mismo: el Atlas se había concebido como arma, no como transporte de personas, y sus ensayos terminaban en explosión con una frecuencia incómoda. Los astronautas presenciaron uno de esos fracasos poco después de ser asignados al programa.

La conversión consistió menos en rediseñar el cohete que en vigilarlo. Convair estimó que la fiabilidad alcanzaría tres cuartas partes de los vuelos a comienzos de 1961 y algo más al terminar el año, y la NASA decidió compensar el margen restante con control de calidad: línea de montaje propia, personal seleccionado, componentes marcados y almacenados aparte, y la regla de que ningún equipo nuevo volaría con tripulación antes de haberse probado en al menos tres ensayos del programa de desarrollo.

El sistema de aborto

La pieza realmente nueva fue el ASIS, el sistema que vigilaba los subsistemas del cohete y disparaba la torre de escape si detectaba una avería. Se diseñó con una redundancia invertida: si el propio ASIS se quedaba sin corriente, esa pérdida de alimentación valía como señal de aborto. Primero voló en lazo abierto, capaz de generar la señal pero no de cortar los motores, y solo después se le permitió actuar sobre la propulsión. La torre de escape era la misma que se usaba sobre el Redstone, pero la vigilancia hubo que rehacerla entera: el Atlas tenía cinco cámaras de empuje, dos de ellas desechables en vuelo, y unos tanques presurizados que se desplomaban si perdían presión.

Servicio y legado

El LV-3B voló nueve veces. La más recordada es la del 20 de febrero de 1962, cuando John Glenn dio tres vueltas a la Tierra a bordo del Friendship 7 y se convirtió en el primer estadounidense en orbitar. Le siguieron tres misiones tripuladas más, la última en 1963.

El conservadurismo con el que se trató a estos cohetes es su rasgo más característico: se prefirió equipo antiguo y bien conocido a equipo mejor y menos probado. Cada vehículo Mercury tardaba el doble en fabricarse y el triple en verificarse que un Atlas ordinario. Esa disciplina, más que ninguna mejora técnica concreta, es lo que el programa dejó en herencia a los lanzadores tripulados posteriores.