Tu-134: el avión para todos
Vídeo del canal SkyShips en Español sobre Tupolev Tu-134, enlazado en su ficha de Above Ten Thousand. Duración: 19:21. Idioma: español. Tipo de vídeo: Documental.
De qué trata
Documental sobre el Tupolev Tu-134, el bimotor de pasillo único con motores en la cola que llegó a ser el principal avión regional de la Unión Soviética. Repasa su origen a partir del Tu-124, los accidentes de la fase de pruebas, sus versiones principales, su vida operativa y su retirada.
Contexto histórico
A comienzos de los años 60, el Tu-104 exigía aeródromos que muchas ciudades no tenían. A partir de él, Tupolev había derivado el Tu-124, más pequeño (56 plazas) y el primero de la aviación civil soviética con motores de doble flujo D-20P. El vídeo sitúa el paso a los motores en la cola en el Caravelle francés, que voló en 1955, y en un viaje de Nikita Jrushchov a Francia en 1960, tras el cual se encargó un avión equivalente. En 1961 se presentó el anteproyecto del Tu-124A: fuselaje alargado, motores traseros, cola en T y 70 plazas en disposición 2+2. Voló el 29 de julio de 1963. En octubre de ese año, el prototipo del BAC One-Eleven se estrelló por una pérdida profunda, y eso llevó a agrandar el empenaje del avión soviético alrededor de un tercio. Con el nuevo motor D-30 recibió la denominación Tu-134. Durante las pruebas se perdió un prototipo tras una maniobra brusca a gran velocidad.
Datos destacados
Entró en servicio en septiembre de 1967 en la ruta Moscú-Adler. Se fabricó en Járkov entre 1966 y 1989, con 854 unidades, y se exportó a Europa del Este, Oriente Medio, Asia y África. El Tu-134A incorporó inversores de empuje y una APU, con 76 plazas y unos 2.100 km de autonomía. El Tu-134B, de 1980, admitía 80 pasajeros y redujo a tres la tripulación de cabina. Hasta 1990 transportó unos 500 millones de pasajeros, y a lo largo de su vida operativa se perdieron 78 aparatos. El vídeo recuerda el «aterrizaje de limonada» de 1994, en el que la tripulación rellenó el circuito hidráulico con refrescos, y explica que el consumo y el ruido forzaron su retirada en el siglo XXI.
