Variante del Supermarine Spitfire
Supermarine Spitfire F.22
Penúltima marca de caza del Spitfire: un F.21 con el fuselaje trasero rebajado, cúpula de burbuja y sistema eléctrico de 24 V, dotado en su mayoría de la cola agrandada del Spiteful. Se entregaron 287 ejemplares desde marzo de 1945, demasiado tarde para la guerra; sirvió sobre todo en la Royal Auxiliary Air Force y acabó vendido a Egipto, Siria y Rodesia del Sur.
Ficha del Supermarine Spitfire

- 287
- Unidades construidas
Historia
El Spitfire F.22 (Supermarine Type 356) fue la penúltima marca de caza de la familia y, en la práctica, la versión de producción madura del F.21. Compartía con él la célula reforzada y, sobre todo, el ala nueva que Supermarine había empezado a diseñar en febrero de 1942 para poder explotar el Rolls-Royce Griffon de sobrealimentador de dos etapas. Aquella ala abandonaba la elipse pura de las marcas anteriores: la estructura y el revestimiento de aleación ligera se engrosaron hasta ganar un 47 por ciento de rigidez torsional, los alerones crecieron un cinco por ciento y se alargaron ocho pulgadas, se sustituyó el equilibrado Frise por bisagras continuas de piano y se añadieron compensadores desmultiplicados. El objetivo era alejar la inversión de mando: la velocidad teórica de inversión de alerones pasó de las 580 mph (930 km/h) del ala original a 825 mph (1.328 km/h). El armamento se normalizó en cuatro cañones Hispano II de 20 mm con 150 proyectiles por arma, o los Hispano V más cortos y ligeros, sin ametralladoras.
La diferencia que define al F.22 está detrás del piloto. Según la propia descripción de la RAF y de la literatura de referencia, el Mk 22 era idéntico al Mk 21 en todos los aspectos salvo por el fuselaje trasero recortado, la cúpula en gota que permitía visión de 360 grados y un sistema eléctrico de 24 voltios que sustituía al de 12 voltios empleado en todos los Spitfire anteriores. El prototipo, PK312, voló primero con la cola pequeña heredada del Mk 21 y después con el gran empenaje desarrollado por Supermarine para el Spiteful, el interceptor concebido como sucesor del Spitfire. El cambio no fue cosmético: al rebajar el lomo del fuselaje reapareció la inestabilidad direccional que ya había dado problemas en el Mk 21, y la respuesta fue instalar esa cola mucho mayor, que aumentaba la superficie de mando en más de un 25 por ciento. El conjunto de cola de la serie Mk 22/24 llegó a ser un 25 por ciento más grande en área que el del Mk I. Aun así, algunos pilotos siguieron prefiriendo el Mk 21: la capota de burbuja y el dorso rebajado tuvieron un efecto perjudicial sobre el comportamiento en vuelo, y la mayoría de los Mk 22 salieron de fábrica ya con las superficies agrandadas.

La producción arrancó en marzo de 1945 y no llegó a tiempo de entrar en combate: los aparatos no alcanzaron el teatro del Pacífico antes del final de la guerra. El total habitualmente citado es de 287 aviones de serie, 260 construidos en Castle Bromwich y 27 por Supermarine en South Marston, además del prototipo. Otras fuentes dan cifras distintas —272 ejemplares en un recuento, 260 en otro—, discrepancia que conviene tener presente al manejar datos de producción de las marcas Griffon.
En servicio, el F.22 fue un avión de la posguerra británica más que de la contienda. Solo una unidad regular de la RAF lo utilizó, el 73 Squadron basado en Malta; en cambio, doce escuadrones de la Royal Auxiliary Air Force lo volaron y lo mantuvieron en línea hasta marzo de 1951, y también se empleó en las escuelas de readiestramiento en vuelo. Entre las unidades auxiliares que lo operaron figuran los escuadrones 504, 600, 603, 607 (County of Durham), 608, 611 y 615, con matrículas del bloque PK como PK497, PK550, PK633 o PK650. En mayo de 1955 los F.22 supervivientes fueron declarados obsoletos para todos los usos de la RAF y buena parte de ellos volvió a Vickers-Armstrongs para ser reacondicionada y vendida después a las fuerzas aéreas de Rodesia del Sur, Egipto y Siria; una de esas ventas, de veinte aparatos, fue a Egipto, y el SR60 rodesiano sirvió en el 1 Squadron de la Southern Rhodesian Air Force.
El F.22 fue además la base de dos desarrollos posteriores. El Mk 23, proyectado como un Mk 22 con un ala de incidencia aumentada —el borde de ataque subía dos pulgadas (51 mm)— para mejorar la visión sobre el morro y el comportamiento en picado y a alta velocidad, se ensayó en un Mk VIII, el JG204, desde julio de 1944; los resultados fueron decepcionantes, el ala dio cualidades de manejo imperfectas y el Mk 23, que iba a rebautizarse Supermarine Valiant, nunca se construyó sobre la célula del Mk 22 como se había previsto. El Mk 24, en cambio, sí llegó: última marca del Spitfire, era similar al Mk 22 salvo por los depósitos traseros y los anclajes para cohetes, y de los 81 completados, 27 fueron conversiones de células de Mk 22. El F.22 quedó así como el último Spitfire producido en cantidad.
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