Variante del Lockheed U-2

Lockheed U-2 U-2G

U-2C modificados para operar desde portaaviones: tren de aterrizaje reforzado, gancho de apresamiento y spoilers de sustentación en las alas. El censo recoge dos conversiones, mientras que los relatos de la operación mencionan tres aparatos equipados con gancho. Su único uso operativo real fue espiar una prueba atómica francesa en el Pacífico en 1964.

Ficha del Lockheed U-2

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Unidades construidas

Historia

Por qué embarcar un U-2

Operar el U-2 desde un portaaviones prometía dos ventajas: ampliar su radio de acción efectivo y, sobre todo, eliminar la necesidad de negociar con gobiernos extranjeros el uso de bases en su territorio, un trámite político que condicionaba cada campaña de sobrevuelos. Se reforzó el tren, se añadió gancho de apresamiento y spoilers para destruir sustentación en la toma, y se reclutó a aviadores navales cualificados para portaaviones que se hicieran cargo de estos aparatos.

Pruebas y única misión

La idea funcionó: los ensayos de 1964 a bordo del USS Ranger y los de 1969 con el USS America demostraron que un U-2 podía despegar y aterrizar en cubierta. El único empleo operativo llegó en mayo de 1964, cuando un U-2 despegado del Ranger vigiló una prueba atómica francesa en el Pacífico. También se evaluó el Lockheed C-130 como apoyo logístico para los despliegues navales del U-2.

Final del programa

En 1969 fueron los U-2R, mucho mayores, los que volaron desde el America. Se considera que el programa de operaciones embarcadas del U-2 se interrumpió después de ese año, sin haber pasado nunca de una capacidad excepcional a un procedimiento habitual.