Variante del Lockheed F-117 Nighthawk

Lockheed F-117 Nighthawk Have Blue

Have Blue fue el demostrador tecnológico de Lockheed que sentó las bases del F-117: dos prototipos construidos en secreto por la división Skunk Works bajo contrato de la DARPA de 1976, tras el programa previo «Experimental Survivable Testbed» (XST), que había identificado la sección radar equivalente como el factor decisivo para la detectabilidad de un avión. Con aproximadamente una cuarta parte del peso del F-117 definitivo y una silueta facetada aún más radical, con las alas en flecha de 72,5° y las derivas inclinadas hacia dentro, los dos aparatos —conocidos internamente como HB1001 y HB1002— demostraron en vuelo que una aeronave de baja observabilidad radar podía volar con seguridad, allanando el camino al programa clasificado Senior Trend, del que nacería el F-117 Nighthawk.

Ficha del Lockheed F-117 Nighthawk

Imagen pendiente
1 de diciembre de 1977
Primer vuelo
2
Unidades construidas

Historia

En 1975 la DARPA invitó de manera informal a Lockheed, Northrop y McDonnell Douglas a desarrollar un avión bajo el nombre «Experimental Survivable Testbed» (XST), con el fin de identificar los umbrales a partir de los cuales una aeronave dejaba de ser detectable por radar. Lockheed no formó parte de los competidores invitados formalmente al principio —tres de los primeros aspirantes se retiraron pronto— y se incorporó después junto con Northrop. El ingeniero de la Skunk Works Ben Rich impulsó el proyecto puertas adentro tras demostrar, aplicando a un diseño facetado los cálculos de sección radar equivalente (RCS) del matemático soviético Pyotr Ufimtsev, que Lockheed podía superar a sus competidores en baja observabilidad.

El éxito de esos estudios preliminares llevó a la DARPA a ampliar la financiación e invitar formalmente a la Skunk Works, en 1976, a construir y probar dos cazas furtivos a escala reducida bajo el nombre en clave «Have Blue». Estos aparatos subescala incorporaban motores del Northrop T-38A, el sistema de mando de vuelo eléctrico (fly-by-wire) del F-16 de General Dynamics y el tren de aterrizaje del A-10, reduciendo así el coste y el riesgo de desarrollo. Aunque su aspecto recordaba ya al futuro F-117, los prototipos Have Blue eran considerablemente más pequeños —aproximadamente una cuarta parte de su peso—, con una flecha alar de 72,5° y derivas verticales inclinadas hacia dentro (una «V invertida»), rasgos que no se mantuvieron en la versión operativa.

La construcción de ambos demostradores reaprovechó herramientaje sobrante del programa C-5, y el montaje final se completó en pocas semanas pese al estricto secreto que envolvía el proyecto: durante las pruebas de motor al aire libre se cubría el aparato con lonas para ocultarlo de miradas curiosas, y el primer prototipo, HB1001, recibió un revestimiento de pintura absorbente tipo «iron-ball» y un esquema de camuflaje de tres colores ideado por el ingeniero jefe Alan Brown para dificultar su identificación a distancia. El primer vuelo de los demostradores tuvo lugar el 1 de diciembre de 1977 en Groom Lake (Nevada), y los dos pilotos del programa se alternaban entre volar el propio demostrador y volar de acompañamiento (chase plane) en las pruebas del otro.

Pese a que ambos prototipos se perdieron por fallos mecánicos durante el programa de demostración, los datos de vuelo recogidos validaron plenamente las predicciones de sección radar y de comportamiento aerodinámico, por lo que Have Blue se consideró un éxito. Ese resultado impulsó al Gobierno de EE. UU. a aumentar la financiación de la tecnología furtiva y a encargar, bajo el nombre en clave Senior Trend, el desarrollo de un caza furtivo operativo —el Lockheed F-117—, cuyo contrato se adjudicó el 1 de noviembre de 1978. El legado técnico de Have Blue se prolongó además en el demostrador de misil de crucero furtivo Senior Prom, derivado del mismo programa y volado también en Groom Lake.