Variante del Lockheed C-130 Hercules

Lockheed C-130 Hercules C-130H

Variante prácticamente idéntica al C-130E pero con turbohélices Allison T56-A-15 más potentes. Se introdujo en junio de 1964 con 308 unidades encargadas y se convirtió en la versión más exportada y duradera del Hercules clásico. Los aparatos fabricados entre 1992 y 1996 recibieron la designación interna C-130H3 tras incorporar giróscopos láser de anillo, receptores GPS, cabina parcialmente digital y un radar APN-241 mejorado.

Ficha del Lockheed C-130 Hercules

Imagen pendiente
3797 km
Alcance
92
Pasajeros

Historia

El C-130H es, en lo esencial, idéntico al C-130E, pero incorpora turbohélices Allison T56-A-15, más potentes que las del modelo anterior. Se introdujo en junio de 1964, con 308 unidades inicialmente encargadas por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, y con el tiempo se convirtió en la variante más exportada y de mayor éxito comercial de todo el programa Hercules, operada por decenas de fuerzas aéreas en todo el mundo.

Durante su larga producción, el C-130H fue objeto de sucesivas mejoras. Los ejemplares fabricados entre 1992 y 1996 recibieron la designación no oficial C-130H3, denominación en la que el «3» indica la tercera generación de mejoras de diseño de la serie H. Estas incluyeron giróscopos láser de anillo para el sistema de guiado inercial, receptores GPS, una cabina parcialmente digital con instrumentos ADI y HSI, un radar en color APN-241 de mayor capacidad, iluminación de instrumentos compatible con gafas de visión nocturna y un sistema integrado de alerta de radar y misiles, junto con una actualización del sistema eléctrico.

El fuselaje del C-130H sirvió también de base para versiones alargadas, como el C-130H-30, de fuselaje estirado, del que derivaron a su vez conversiones especializadas como el cisterna KC-130T-30 de la Marina estadounidense. Sobre la célula del C-130H se construyeron además numerosas variantes de misión específica, entre ellas el cañonero AC-130W Stinger II, el meteorológico WC-130H, el esquiado LC-130H para las operaciones polares, el VIP VC-130H y el cisterna KC-130H, así como versiones modificadas localmente por países operadores, como el C-130M brasileño.

Décadas después de su introducción, el C-130H sigue constituyendo la columna vertebral del transporte táctico de numerosas fuerzas aéreas aliadas, con ejemplares retirados —como los de Noruega, Bélgica o Arabia Saudí— conservados hoy en museos aeronáuticos como testimonio de su extensa carrera operativa.