Variante del Hawker Siddeley HS 748
Hawker Siddeley HS 748 Hawker Siddeley HS 780 Andover C.1
Transporte táctico militar derivado del 748 para la Royal Air Force, con fuselaje trasero elevado, rampa de carga posterior y tren de aterrizaje arrodillable. Pese al parecido exterior, comparte muy poco con el avión de línea del que procede.
Ficha del Hawker Siddeley HS 748
- 9 de julio de 1965
- Primer vuelo
- 31
- Unidades construidas
- 2295 km
- Alcance
- 52
- Pasajeros
Historia
Una necesidad militar
A comienzos de los años sesenta la Royal Air Force buscaba un carguero táctico de tamaño medio. Avro presentó una versión militar del 748 y Handley Page una del Herald; ambas se evaluaron en Martlesham Heath en febrero de 1962. La RAF eligió la propuesta de Avro, designada Avro 780, y en abril de 1963 encargó treinta y un aviones con la denominación de servicio Andover C.1.
El demostrador y las modificaciones
Para probar el concepto se reconstruyó el prototipo original del 748 como Avro 748MF, con el fuselaje trasero elevado, rampa de carga posterior y un tren de aterrizaje arrodillable que permitía bajar el suelo de la bodega hasta la altura de un camión. Voló desde Woodford el 21 de diciembre de 1963. Las hélices cuatripalas de mayor diámetro obligaron a separar los motores del fuselaje, y para conservar la misma envergadura del 748 se recortaron las puntas del ala; el estabilizador horizontal recibió diedro para apartarlo de la estela de las hélices.
Servicio
El primer Andover C.1 de serie voló desde Woodford el 9 de julio de 1965 y los cuatro primeros se dedicaron a ensayos. Tras la puesta en servicio en 1966 el tipo equipó a los escuadrones 46, 52 y 84 de la RAF, en el Reino Unido, en Extremo Oriente y en Oriente Medio. Siete aviones se convirtieron después para calibración de radioayudas con las designaciones E.3 y E.3A, y dos más para reconocimiento fotográfico. La Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda compró diez aparatos en 1976 y los usó en misiones de Naciones Unidas y en ayuda humanitaria en el Pacífico hasta 1998; su limitación fue el alcance, escaso para las distancias oceánicas de la región.
Final
Los últimos Andover británicos volaron hasta bien entrado el siglo XXI en cometidos de ensayo y en misiones del Tratado de Cielos Abiertos. Varios ejemplares retirados pasaron a operadores civiles africanos. El último en servicio comercial, de una compañía keniana, quedó destruido en un accidente sin víctimas en Malakal, en Sudán del Sur, en noviembre de 2015.