Variante del Grumman F-14 Tomcat
Grumman F-14 Tomcat Quickstrike
El Quickstrike fue la primera de las propuestas con las que Grumman intentó prolongar la vida del Tomcat a comienzos de los años noventa: un F-14D remanufacturado con vaina FLIR, modos aire-suelo en el radar APG-71 y nuevos puntos de anclaje para asumir la misión de ataque del A-6 Intruder tras la cancelación del A-12. El Congreso no lo consideró una mejora suficiente y la Armada acabó eligiendo el F/A-18E/F Super Hornet.
Historia
Origen y desarrollo
A comienzos de la década de 1980 la Armada de Estados Unidos daba por hecho que un único caza polivalente embarcado (el programa VFMX) sustituiría a largo plazo tanto al F-14 como al A-6 Intruder. Aquel planteamiento duró poco y se dividió en dos líneas separadas: una para la defensa aérea de la flota y otra para el ataque en profundidad, que desembocó en el programa ATA y en el A-12 Avenger II. En 1988 la Armada anunció además que adquiriría una versión naval del Advanced Tactical Fighter de la Fuerza Aérea, el NATF, como relevo definitivo del Tomcat.
El final de la Guerra Fría desbarató ese esquema. Con presupuestos menguantes y un coste unitario del ATF y del NATF disparado por las menores tiradas, la Armada concentró sus recursos en el A-12 y canceló el NATF en 1991, confiando en que un F-14D actualizado bastaría para la defensa aérea de la flota hasta 2015. Poco después, el propio A-12 fue cancelado por sobrecostes y problemas técnicos. La Armada abrió entonces el programa A-X para un nuevo avión de ataque, y mientras tanto el F-14 con LANTIRN y otras mejoras aire-suelo cubriría el hueco de forma provisional.
En ese contexto Grumman presentó durante los años noventa una serie de derivados mejorados del Tomcat. El primero de ellos fue el Quickstrike, concebido como una alternativa de bajo coste al A-12 cancelado y con una misión equivalente a la del F-15E Strike Eagle de la Fuerza Aérea: partir del F-14D en servicio y dotarlo de una capacidad de ataque a tierra significativa para que pudiera asumir el papel del A-6 Intruder cuando este se retirase.
Diferencias respecto al F-14D
El Quickstrike no era un avión nuevo, sino un paquete de sensores, aviónica y armamento sobre la célula del F-14D. El elemento central era una vaina de infrarrojos de visión frontal (FLIR) y la ampliación del radar AN/APG-71 con modos de cartografía del terreno por apertura sintética y por afinado de haz Doppler, además de vainas de navegación y designación mejoradas y pantallas de mapa móvil en cabina. Con esa suite el Tomcat pasaba de interceptor de flota a cazabombardero polivalente.
La capacidad de carga se reorganizaba en torno a cuatro puntos de anclaje bajo el fuselaje central, cada uno con cinco subestaciones para munición, más dos pilones en los guantes alares con dos subestaciones cada uno. El abanico de armas previsto incluía bombas guiadas por láser, el misil de ataque terrestre de largo alcance SLAM, el Maverick aire-superficie, el antirradiación HARM y el antibuque Harpoon. En la práctica, el Quickstrike aprovechaba que el F-14D ya era el Tomcat más capaz (con motores F110, aviónica digital y compatibilidad con el enlace de datos Link 16) para añadirle la misión de ataque con el mínimo cambio estructural.
Producción prevista
La propuesta contemplaba únicamente F-14D remanufacturados, sin células de nueva construcción. Esa elección era coherente con la propia historia del F-14D, del que 37 ejemplares se fabricaron nuevos y otros 18 se convirtieron a partir de F-14A antes de que la producción del Tomcat se diera por terminada. Grumman llegó a ofrecer incluso una opción todavía más barata, el F/A-14D, que habría elevado los F-14A, F-14B y F-14D existentes a un estándar común con FLIR, un nuevo bus de datos, señuelo remolcado y cabina compatible con visión nocturna, ampliando el APG-71 con modos de seguimiento del terreno, búsqueda en superficie marina e indicación de blancos móviles.
Legado
El Quickstrike no convenció al Congreso, que no lo consideró un salto suficiente respecto al F-14D, y Grumman desplazó su esfuerzo hacia el Super Tomcat 21, una propuesta que retomaba sus sensores y su esquema de armamento pero añadía cambios profundos en la célula. Ninguno de los derivados del Tomcat prosperó: la Armada, con la oposición política del secretario de Defensa Dick Cheney a las propuestas de Grumman, optó por el F/A-18E/F Super Hornet, más barato, para el papel de caza de ataque. El F-14 acabó retirándose del servicio en la Armada estadounidense en 2006, con la ceremonia oficial de despedida el 22 de septiembre de aquel año en la Estación Aeronaval de Oceana. El Quickstrike quedó como el eslabón inicial de una familia de propuestas (ST-21, AST-21 y ASF-14) que nunca pasó del papel.