Variante del Grumman F-14 Tomcat
Grumman F-14 Tomcat ASF-14
El ASF-14 (Advanced Strike Fighter-14) fue la más ambiciosa de las propuestas de Grumman para suceder al Tomcat: un avión de nueva construcción que solo se parecía al F-14 en la silueta, con firma radar reducida, motores más potentes con crucero supersónico y toberas de empuje vectorial. Concebido como alternativa más barata al NATF, resultó con diferencia la opción más cara de la familia y ni la propia Grumman llegó a defenderla con entusiasmo.
Historia
Origen y desarrollo
El ASF-14 fue el último y más radical de los derivados del Tomcat que Grumman propuso a la Armada de Estados Unidos. A diferencia del Quickstrike, del Super Tomcat 21 y del AST-21, que eran reconversiones de células existentes, el ASF-14 se planteaba como un avión completamente nuevo. Su razón de ser era el NATF, la versión naval del Advanced Tactical Fighter de la Fuerza Aérea que la Armada había anunciado en 1988 como relevo definitivo del F-14 y que habría derivado en un F-22 embarcado. Cuando el coste unitario del ATF y del NATF se disparó con el fin de la Guerra Fría y la Armada canceló el NATF en 1991 para concentrarse en el A-12, Grumman ofreció el ASF-14 como una alternativa más barata al caza naval de nueva generación.
La propuesta tomaba el F-14D como punto de partida e incorporaba las capacidades polivalentes y de ataque a tierra ya formuladas para el Quickstrike y el Super Tomcat 21, pero iba mucho más allá al integrar la tecnología y el conocimiento de diseño surgidos de los programas ATF y ATA. Según las descripciones disponibles, el resultado no habría guardado con los Tomcat anteriores más parentesco que el aspecto exterior.
Diferencias respecto al ST-21 y al F-14D
Tres rasgos separaban al ASF-14 del resto de la familia. El primero era la reducción de la sección radar equivalente: el diseño incorporaba métodos para rebajar de forma significativa la firma del avión, algo que ninguna de las reconversiones propuestas podía ofrecer sobre la célula original. El segundo eran motores más potentes que hacían posible el crucero supersónico sin poscombustión, y el tercero, toberas con empuje vectorial para mejorar la maniobrabilidad. Además, al ser un avión de nueva construcción, podía integrar desde el diseño la aviónica y el armamento aire-suelo que en el ST-21 y el AST-21 se añadían sobre una estructura de los años setenta.
Esa ambición tenía un precio. Al tratarse de un desarrollo nuevo, los costes de desarrollo del ASF-14 habrían sido considerablemente mayores que los de cualquier reconversión, lo que lo convertía con mucho en la más cara de las propuestas de Grumman. Y las prestaciones proyectadas, aunque suponían un avance notable sobre la flota de F-14 existente, no superaban con claridad las de los ST-21 y AST-21, que ofrecían gran parte de la mejora a una fracción del coste.
Producción prevista
El ASF-14 no pasó de estudio y no se construyó ningún prototipo. Ni siquiera en Grumman despertó entusiasmo: la combinación de un coste de desarrollo muy superior y unas prestaciones no claramente mejores que las del ST-21 dejaba poco margen en el clima presupuestario de comienzos de la década de 1990.
Legado
Con el ASF-14 se cerró la serie de propuestas Super Tomcat. La Armada consideró que todas resultaban demasiado caras y se enfrentó, además, a la oposición política del secretario de Defensa Dick Cheney; la decisión final fue desarrollar el F/A-18E/F Super Hornet, más barato, como caza de ataque de la flota, y el Tomcat se retiró en 2006. En retrospectiva, el ASF-14 representa la única vía por la que el F-14 habría podido incorporar tecnología furtiva y crucero supersónico, y por eso se cita con frecuencia junto al NATF entre los cazas navales de nueva generación que Estados Unidos nunca construyó.