Variante del Fairchild Metroliner
Fairchild Metroliner SA227-AC Metro III
La versión que definió al Metroliner: certificada en 1980, con tres metros más de envergadura, hélices de cuatro palas y un rosario de modificaciones para reducir resistencia. Se construyeron 273 y es la referencia técnica del tipo.
Ficha del Fairchild Metroliner
- 273
- Unidades construidas
- 1100 km
- Alcance
- 19
- Pasajeros
Historia
El salto que el Metro necesitaba
El Metro III es el punto en que el avión deja de estar limitado por la norma con la que había nacido. Certificado inicialmente en 1980 para 14.000 libras y elevado después a 14.500 conforme mejoraban motores y estructura —con opción de llegar hasta 16.000—, incorporó un aumento de tres metros de envergadura, hélices de cuatro palas, capós de motor de acceso rápido y una colección de retoques destinados a bajar la resistencia, incluidas puertas del tren que se cierran una vez extendido el tren de aterrizaje. Nada revolucionario por separado; en conjunto, otro avión.
Dimensiones y prestaciones
Con algo más de dieciocho metros de largo y diecisiete de envergadura, el Metro III lleva dos pilotos y diecinueve pasajeros en asientos individuales a ambos lados de un pasillo que obliga a caminar encorvado. Vuela a más de quinientos kilómetros por hora de crucero, un valor alto para un turbohélice de su tamaño, y ahí estuvo siempre su argumento comercial frente al Beechcraft 1900: velocidad de bloque en etapas cortas. El alcance, en cambio, es modesto, coherente con una máquina pensada para radios de una hora.
Ubicuidad
El Metro III se convirtió en el Metroliner por antonomasia. De él salieron los C-26A militares estadounidenses, la variante SA227-BC construida casi en exclusiva para AeroLitoral, el ejecutivo Merlin IVC, el carguero Expediter y las máquinas de vigilancia con radomo ventral que patrullaron el Caribe. Australia lo adoptó con particular entusiasmo: desde la llegada del primer aparato de la familia en 1975, cerca del veinte por ciento de la flota mundial ha operado allí.