El 747-300 voló por primera vez el 5 de octubre de 1982 y entró en servicio en 1983. Su rasgo distintivo fue la cubierta superior alargada, que aumentaba el pasaje sin estirar el fuselaje y dio a la familia su silueta definitiva.
Fue una versión de transición: con 81 unidades construidas, quedó pronto eclipsada por el 747-400, que combinó esa misma cubierta con una modernización profunda de sistemas y motores.