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¿Es verdad que un cohete choca con la luna?

Respuesta directa

Sí. El 4 de marzo de 2022 una etapa de cohete abandonada impactó contra la Luna, cerca del cráter Hertzsprung, en la cara oculta. La sonda LRO de la NASA fotografió el resultado: un cráter doble de unos 28 metros en su dimensión más larga. La NASA subraya que el origen de ese cohete sigue siendo incierto.

¿Es verdad que un cohete choca con la luna?
PIA18821 Lunar Grail Mission Oceanus Procellarum Rifts Closeup

Un impacto que se vio venir

Los sistemas de seguimiento de objetos en órbita alta detectaron con meses de antelación que una etapa superior agotada, a la deriva desde hacía años, llevaba rumbo de colisión con la Luna. El choque se produjo el 4 de marzo de 2022 en la cara oculta, cerca del cráter Hertzsprung, a 5,226 grados de latitud norte y 234,486 de longitud este. Nadie lo vio en directo: ningún instrumento apuntaba a la zona en ese momento, de modo que la confirmación tuvo que esperar a que el Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA volviera a sobrevolar el lugar y comparase las imágenes antiguas con las nuevas.

Un cráter doble que nadie esperaba

El resultado sorprendió a los especialistas. En lugar de la huella única y redondeada que deja un cuerpo compacto apareció una formación doble: un cráter oriental de 18 metros de diámetro superpuesto a otro occidental de 16 metros, con unos 28 metros de extensión en su dimensión más larga. Ningún otro impacto conocido de una etapa de cohete ha producido algo parecido. La hipótesis que maneja la NASA es que el objeto llevaba masas importantes en ambos extremos, mientras que una etapa agotada típica concentra el peso en la zona del motor y arrastra un depósito de combustible vacío.

Un cohete sin dueño

La agencia reconoce que el origen del cuerpo sigue siendo incierto, y apunta que precisamente la forma doble del cráter podría ayudar a identificarlo. El episodio ilustra un problema poco visible: la basura espacial no se limita a la órbita baja terrestre, sino que también queda vagando en trayectorias lejanas que nadie cataloga de forma sistemática. Los impactos naturales de micrometeoritos son constantes en la Luna, pero los artificiales ofrecen algo que la naturaleza no da: un proyectil de masa y velocidad aproximadamente conocidas, útil para estudiar cómo se forman los cráteres.

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