Institucional
La Luftwaffe decide concentrarse en Londres
3 de septiembre de 1940
El 3 de septiembre de 1940, Hermann Göring advirtió a sus dos jefes de flota aérea, Kesselring y Sperrle, de que la Luftwaffe ya no tenía posibilidad de destruir en tierra a los cazas británicos y de que había que forzar a sus últimas reservas a combatir en el aire. Ese planteamiento iba exactamente en contra de la doctrina aérea alemana y de lo que el general Wever había expuesto en 1936 a los alumnos de la Academia de Guerra Aérea.
Sperrle se opuso con firmeza, convencido de que las fuerzas británicas seguían siendo demasiado fuertes, y prefería seguir atacando los aeródromos. Kesselring, en cambio, dio la razón a Göring, y se decidió atacar un doble objetivo: la defensa de caza enemiga y un centro económico vital, los muelles de Londres.
Pesaba además un error de inteligencia: Beppo Schmid había cifrado los cazas británicos en servicio a finales de agosto en apenas 100, cuando el 23 de agosto la fuerza operativa era de 672, y sus analistas nunca tuvieron en cuenta el principal problema del Mando de Caza, los pilotos. El 7 de septiembre, con Göring al mando directo y temporal de las operaciones, 650 bombarderos y más de 1.000 cazas atacaron los muelles.