Hito

El An-225 vuelve a volar tras su restauración

7 de mayo de 2001

El 7 de mayo de 2001 el Antonov An-225 Mriya, el avión más grande del mundo, volvió a volar tras una restauración completa. A los mandos iba Halunenko, el mismo piloto que lo había estrenado en 1988, y el aparato dejaba atrás siete años de inactividad en Kiev.

El Mriya había despegado por primera vez el 21 de diciembre de 1988 desde el aeródromo de la fábrica, cerca de Kiev. En 1989 partió de Baikonur para la primera de 13 pruebas con el transbordador Buran sobre el lomo, de nuevo con Halunenko a los mandos. El hundimiento de la URSS en diciembre de 1991 acabó con el programa espacial soviético.

La recuperación costó a sus inversores más de 20 millones de dólares. El fabricante ucraniano de motores Motor-Sich pagó seis turbofanes D-18T nuevos, el avión se hizo más silencioso y se reforzó el piso de la bodega de carga. Las autoridades de aviación civil de Ucrania le otorgaron después el certificado de tipo, que fijó su masa máxima al despegue en 629,9 toneladas.