Versión del Pegasus XL
Pegasus XL Pegasus Standard
Configuración inicial del Pegasus: tres etapas de propulsante sólido, 16,9 m de longitud y 18.500 kg, soltadas en vuelo desde el B-52 de la NASA. Estrenó el sistema el 5 de abril de 1990 y convirtió al Pegasus en el primer lanzador orbital desarrollado con capital privado. Su último vuelo en esta configuración fue el del satélite APEX, el 3 de agosto de 1994.
- 5 de abril de 1990
- Primer lanzamiento
- 500 kN
- Empuje
- No
- Reutilizable
Historia
Un lanzador sin rampa
El proyecto arrancó en la primavera de 1987 con dinero de Orbital Sciences y de Hercules Aerospace, sin financiación pública para el desarrollo. El equipo lo dirigió Antonio Elías; el ala delta y las aletas de cola salieron del tablero de Burt Rutan y de la factoría de Scaled Composites, y los tres motores Orion los preparó Hercules Aerospace aprovechando materiales y formulaciones nacidos del programa Small ICBM de la Fuerza Aérea, cancelado poco antes.
Estreno sin ensayo previo
No hubo vuelos de prueba: el primer lanzamiento, el 5 de abril de 1990, ya era operativo, con el astronauta y piloto de pruebas Gordon Fullerton al mando del bombardero portador. El cohete se soltaba a unos 12 km de altura, caía libre cinco segundos y encendía la primera etapa; sin tobera orientable, el control en la atmósfera dependía del ala de 45 grados y de las aletas de cola. Aquel primer vuelo colocó en órbita Pegsat y NavySat.
Servicio
En esta configuración voló cuatro veces entre 1990 y 1994 —Pegsat/NavySat, SCD-1, ALEXIS y APEX— y otras dos con la etapa suplementaria HAPS. El segundo de esos vuelos, en febrero de 1993, dejó además un episodio de manual: el oficial de seguridad de la NASA cantó la anulación en el último minuto y el director de pruebas del operador reinició la secuencia sin coordinarse con el resto de participantes; el lanzamiento salió bien, pero la investigación posterior señaló la fatiga y la falta de una cadena de mando clara.
Relevo
La llegada del Pegasus XL en 1994, con las dos primeras etapas alargadas, dejó a la versión estándar sin margen comercial: cargaba menos y costaba prácticamente lo mismo. La configuración se descontinuó y el programa siguió con el XL y con el híbrido Pegasus H, que conservaba el fuselaje estándar con las aletas adaptadas al nuevo avión nodriza.