Versión del Electron

Electron Electron with recovery hardware (Block upgrade)

Bloque de mejora de la primera etapa con el equipo de recuperación: control de reacción para orientar el propulsor, escudo térmico de base, telemetría en banda S, paracaídas y parafoil. Se estrenó el 6 de diciembre de 2019 con la primera reentrada guiada y llevó a la primera recuperación en el mar el 20 de noviembre de 2020.

Ficha del Electron

Imagen pendiente
6 de diciembre de 2019
Primer lanzamiento
300 kg
Capacidad a LEO
Reutilizable

Historia

Un cohete que no nació reutilizable

El Electron se diseñó para ser desechable: en un lanzador pequeño, el peso del equipo de recuperación se come una fracción enorme de la carga útil. Rocket Lab cambió de idea a finales de 2018 al analizar los datos de los sensores de sus propios vuelos, y anunció el programa el 6 de agosto de 2019. La motivación no era solo el coste: recuperar propulsores permitía sostener una cadencia que la fábrica no daba de sí.

Sobrevivir a «el muro»

Los primeros pasos fueron instrumentales. Los vuelos 6, 7 y 8 llevaron sensores y un registrador diseñado para sobrevivir al amerizaje. El vuelo 10, el 6 de diciembre de 2019, estrenó el bloque de mejora completo: ordenadores de a bordo, guiado, telemetría en banda S y un sistema de control de reacción que voltea la etapa 180 grados tras la separación para presentar el escudo térmico de base a la reentrada. La etapa atravesó la atmósfera entera —lo que en la empresa llaman «el muro»— y cayó al Pacífico a 900 km/h, como estaba previsto. El vuelo 11 repitió el resultado.

Paracaídas, helicóptero y océano

En marzo de 2020 un helicóptero soltó un ejemplar de prueba y otro lo enganchó en el aire a 1500 m de altura. La primera recuperación real llegó el 20 de noviembre de 2020 con la misión «Return to Sender», que amerizó el propulsor en el Pacífico y de paso subió a órbita treinta cargas, entre ellas un gnomo de jardín de titanio. El 2 de mayo de 2022, en «There And Back Again», un helicóptero llegó a atrapar la etapa en el aire, pero el piloto notó un comportamiento de carga distinto al de los ensayos y la soltó al mar. Rocket Lab terminó descartando la captura aérea y se quedó con el amerizaje.

Volver a volar

Un motor Rutherford recuperado pasó cinco encendidos completos de prueba y se declaró apto para volar de nuevo. El 23 de agosto de 2023, en la misión «We Love The Nightlife», el cohete voló por primera vez con un motor reutilizado procedente de «There And Back Again». La compensación del peso añadido por el equipo de recuperación fue precisamente el motivo del aumento de capacidad anunciado en agosto de 2020.