Variante del Supermarine Spitfire
Supermarine Spitfire Mk VI
Primer Spitfire con cabina presurizada, concebido para interceptar bombarderos de gran altitud. Llevaba un Merlin 47, hélice tetrapala Rotol, puntas de ala alargadas hasta 12,2 m y una carlinga que no deslizaba: se cerraba con cuatro palancas y solo podía lanzarse. Se construyeron 100.
Ficha del Supermarine Spitfire
- 100
- Unidades construidas
Historia
Una cabina a presión para una amenaza que no llegó
En febrero de 1941 el Ministerio del Aire pidió al RAE de Farnborough un Spitfire con cabina capaz de mantener una libra por pulgada cuadrada de diferencia de presión a 40.000 pies. El motivo era el temor a que la Luftwaffe produjera en masa bombarderos de gran altitud como el Junkers Ju 86. El resultado, el Mk VI, duplicó de hecho la exigencia: la cabina mantenía dos libras por pulgada cuadrada, suficiente para que el piloto sintiera 37.000 pies como si fueran 28.000, aunque seguía necesitando mascarilla de oxígeno.
Ingeniería de la presurización
Sellar un caza no era trivial. Los mamparos delantero y trasero se cerraron por completo y todos los cables de mando y eléctricos salieron por pasamuros de goma. La puerta lateral desapareció, sustituida por chapa, y la carlinga dejó de deslizar: el piloto entraba, cuatro palancas la fijaban y un tubo de goma hinchable la sellaba; en emergencia solo cabía lanzarla. Un compresor Marshall montado a la derecha del motor, alimentado por una toma larga bajo los escapes de estribor, suministraba el aire. El motor era un Merlin 47 con hélice Rotol de cuatro palas, elegida por dar más empuje en aire enrarecido, y las puntas de ala redondeadas se sustituyeron por otras alargadas y apuntadas que llevaban la envergadura a 12,2 m.
Servicio: mucho calor y poca altura
La ofensiva alemana de gran altitud nunca se materializó y solo dos escuadrones, el 124 y el 616, se equiparon por completo con el tipo; otros lo usaron en pequeñas cantidades como parche. En la práctica los Mk VI acabaron volando a cotas medias, donde un Spitfire convencional los superaba, y se comprobó que unos Mk V modificados rendían casi igual de bien arriba. A baja altura la cabina se volvía sofocante y muchos pilotos volaban directamente sin carlinga, poco convencidos de poder lanzarla en una emergencia. Con 573 km/h a 21.800 pies y un techo de 11.900 m, el avión hacía lo que prometía; el problema era que ya no hacía falta.
Un epílogo fotográfico
En 1943 cinco Mk VI destinados a Egipto se convirtieron en los primeros Spitfire de reconocimiento presurizados. El 680 Squadron y la unidad de mantenimiento de Aboukir les quitaron el armamento e instalaron cámaras F8 verticales en el fuselaje trasero; tropicalizados con filtro Vokes y camuflaje de desierto, volaron unas pocas misiones sobre Creta y Grecia entre abril y mayo de 1943 antes de retirarse en agosto. De los 100 Mk VI construidos por Supermarine, esa fue la última tarea útil.
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