Variante del Supermarine Spitfire
Supermarine Spitfire Mk I
Primera versión de serie, con motor Merlin II o III y ocho ametralladoras Browning del calibre .303. Fue el Spitfire de la Batalla de Inglaterra y el banco de pruebas de casi todas las mejoras posteriores: hélice de paso variable, blindaje, combustible de 100 octanos y los primeros cañones. Se construyeron 1.567.
Ficha del Supermarine Spitfire

- 14 de mayo de 1938
- Primer vuelo
- 1567
- Unidades construidas
Historia
Un caza fácil de diseñar y difícil de fabricar
El Ministerio del Aire encargó 310 Spitfire en 1936, antes de que el prototipo hubiera terminado sus ensayos, y ahí empezó el problema. Supermarine empleaba entonces a unas quinientas personas y ya estaba entregando anfibios Walrus e hidros Stranraer; su oficina técnica no daba abasto para dibujar los planos de producción. Subcontratar era inevitable, pero las piezas llegaban sin encajar o con planos insuficientes. La RAF no recibió sus dos primeros aparatos de serie hasta julio de 1938 y el 19 Squadron, en Duxford, fue la primera unidad en operarlos en agosto. Llegó a plantearse cancelar el programa y fabricar Bristol Beaufighter bajo licencia; en su lugar se encargaron 1.000 aparatos a la nueva factoría de Castle Bromwich y otros 650 a Woolston, hasta un total de 2.160, uno de los mayores pedidos de la historia de la RAF.
Mejora continua sobre la línea de montaje
El Mk I no fue un avión estable, sino una plataforma en revisión permanente. Muy pronto se descubrió que por encima de unos 15.000 pies la humedad congelaba las armas, así que las bahías se cerraron y se canalizó aire caliente del radiador hacia ellas; las bocas de fuego se sellaban con cinta de tela que las balas rompían al disparar. La hélice bipala de madera dejó paso a una tripala metálica de dos posiciones de De Havilland y, desde junio de 1940, a unidades de velocidad constante que mejoraron radicalmente el despegue y el ascenso. Se añadieron parabrisas blindados, planchas de acero tras el piloto, depósitos con recubrimiento autosellante, una capota «abombada» con mejor visibilidad y el mecanismo Martin-Baker de expulsión rápida de la carlinga.
Prestaciones, combustible y armamento
Los primeros ejemplares alcanzaban 583 km/h y un techo de 9.700 m. Con la hélice tripala la velocidad subió y el techo llegó a superar los 10.000 m, aunque el peso creciente y las antenas del equipo IFF acabaron recortando algo la punta: durante la Batalla de Inglaterra, con hélice de velocidad constante, la cifra habitual eran 353 mph. El salto real llegó por el depósito: la adopción del combustible de 100 octanos, importado desde 1940 de siete fuentes distintas, permitió una sobrepresión de emergencia que llevaba el Merlin III a 1.310 hp durante cinco minutos y disparaba las prestaciones a baja cota. En armamento, la instalación de dos cañones Hispano de 20 mm dio lugar al Mk Ib —los de ocho ametralladoras pasaron a llamarse retroactivamente Mk Ia—, pero los encasquillamientos fueron tan graves que se impuso la mezcla de dos cañones y cuatro ametralladoras que caracterizaría al Mk V.
Producción y relevo
En total se construyeron 1.567 Mk I: 1.517 por Supermarine entre mayo de 1938 y marzo de 1941 y 50 por Westland. Varias células sirvieron además para las primeras versiones de reconocimiento fotográfico, aviones «cottonizados» a los que se retiraba armamento y radio para llenarlos de combustible y cámaras. Cuando el Mk II lo relevó en primera línea, el Mk I pasó a las unidades de instrucción operativa, donde formó a los pilotos que volarían todo lo que vino después.
Multimedia


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