En enero de 2015 el ministerio de Defensa ruso encargó una serie inicial de dos aparatos. El cisterna debía transferir más de 65 toneladas de combustible a 3.500 km de distancia, muy por encima de lo que consigue el Il-78M, y montar los sistemas universales de repostaje ORM-1 ya probados en aviones de combate. El programa se canceló por desavenencias entre el ministerio y Ilyushin y por la preferencia por la plataforma Il-76MD-90A, de la que deriva el Il-78M-90A.