Variante del Embraer EMB 110 Bandeirante

Embraer EMB 110 Bandeirante EMB 110S1

Versión de prospección geofísica derivada del EMB 110C: pértiga de magnetómetro en la cola, tanques integrales ampliados, dos operadores, motores PT6A-34 y hasta nueve horas de autonomía. Un solo ejemplar, vendido a un operador civil.

Ficha del Embraer EMB 110 Bandeirante

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Unidades construidas

Historia

El EMB 110S1 es la versión del Bandeirante destinada a la prospección geofísica aérea, una de las adaptaciones más especializadas de una familia que Embraer declinó en variantes de transporte, calibración de radioayudas, fotogrametría, patrulla marítima y búsqueda y salvamento. Se desarrolló sobre la base del EMB 110C, el modelo civil de primera generación, y se construyó un único ejemplar, vendido a un operador civil. Es, por tanto, la variante más rara del Bandeirante, y también una de las peor documentadas: las fuentes disponibles coinciden en su configuración pero no identifican al cliente ni el país en que voló.

La prospección geofísica aérea consiste en sobrevolar un territorio siguiendo líneas paralelas muy regulares, a baja altura y velocidad moderada, registrando pequeñas variaciones del campo magnético terrestre (y, según el equipo embarcado, de la radiación gamma o de la gravedad) que delatan estructuras geológicas y posibles yacimientos minerales o de hidrocarburos. Esa misión exige tres cosas de un avión: un sensor magnético alejado de las masas metálicas y de las interferencias eléctricas de la célula, mucha autonomía para cubrir mallas extensas sin volver a repostar, y espacio y energía para los operadores y sus registradores. El S1 responde a las tres. Su rasgo externo más visible es la pértiga del magnetómetro (un «MAD boom») que sobresale del cono de cola, donde la sonda de sensorización geomagnética queda lo más lejos posible de motores y equipos; en el interior hay puestos para dos operadores de equipo y el instrumental de registro, y el combustible se aumentó ampliando el volumen de los tanques integrales del ala, sin recurrir a los tanques de punta alar que sí caracterizan al EMB 111 de patrulla.

En cuanto a la planta motriz, el S1 abandonó los PT6A-27 de 680 shp de los primeros EMB 110C y adoptó los Pratt & Whitney Canada PT6A-34 de 750 shp (559 kW) de las versiones P1 y P2, lo que compensa el peso del combustible adicional y del equipo científico. Con más potencia y más combustible, el avión alcanza hasta nueve horas de autonomía, una cifra muy superior a la de un Bandeirante de transporte y comparable a la de los patrulleros EMB 111, pensada para maximizar los kilómetros de línea de prospección por salida. Igual que la versión fotogramétrica EMB 110B, que llevaba cámaras Zeiss, una plataforma giroestabilizada y una trampilla ventral deslizante, el S1 conservaba la posibilidad de reconvertirse a transporte básico, un argumento comercial habitual de Embraer para sus versiones especiales.

El EMB 110S1 aparece en la lista oficial de variantes producidas cuando cesó la fabricación en 1990, junto a los EMB 110, 110A/EC-95, 110B/R-95, 110B1, 110C, 110E(J), 110K1/C-95A, 110P y 110P1K, y las fuentes brasileñas lo describen simplemente como «la versión de la que solo se construyó un ejemplar, dotada de una sonda para sensorización geomagnética». Su interés histórico está en mostrar hasta qué punto Embraer buscó, en los años setenta, extraer del mismo diseño básico todas las misiones posibles para amortizar el programa y ganar experiencia industrial, la misma lógica que llevó al EMB 110B fotogramétrico (siete construidos, seis como R-95 para la FAB) y al EMB 111 de patrulla marítima. Quedan como huecos documentales la identidad del operador, la fecha de entrega y el destino final del único S1 construido.