Variante del Boeing B-29 Superfortress

Boeing B-29 Superfortress SB-29

El SB-29 «Super Dumbo» fue la versión de rescate aeromarítimo del B-29: dieciséis bombarderos modificados tras la Segunda Guerra Mundial para llevar un bote salvavidas lanzable A-3 bajo el fuselaje, entregados al Air Rescue Service a partir de febrero de 1947. Escoltaba a las unidades que cruzaban grandes extensiones de mar, conservaba casi todo el armamento defensivo y operó durante toda la guerra de Corea hasta mediados de los años cincuenta.

Ficha del Boeing B-29 Superfortress

Boeing B-29 Superfortress SB-29
Boeing SB-29
16
Unidades construidas

Historia

Origen: los «Dumbo» y los «Super Dumbo» del Pacífico

El nombre viene de Dumbo, el elefante volador de Disney, con el que se bautizó en la Segunda Guerra Mundial a los aviones encargados de recoger a los aviadores caídos al mar. A finales de 1944 se constituyó oficialmente la Air-Sea Search and Rescue Organization para apoyar a los B-29 que operaban desde Saipán. Contaba con submarinos y destructores de la Armada, hidroaviones Catalina y Mariner y B-17 del Ejército; los «Dumbo» llevaban equipo de supervivencia lanzable —balsas neumáticas, provisiones, radios y material de emergencia—, pero carecían del alcance y del armamento necesarios para patrullar cerca de Japón, donde caían la mayoría de los bombarderos dañados en combate.

En febrero de 1945 se incorporaron a la organización varios B-29 modificados para lanzar botes salvavidas y otro equipo de rescate, bautizados «Super Dumbo». Tenían el alcance para llegar a las aguas japonesas y el armamento para defenderse y para ahuyentar a los barcos o aviones enemigos que intentaran atacar a los buques de rescate o a los hombres indefensos en el agua. Antes de cada misión sobre Japón se tendía una línea de unidades de rescate a lo largo de la ruta: destructores y submarinos apostados a intervalos y aviones de largo alcance patrullando los tramos intermedios, con varios submarinos destacados frente a la costa japonesa mientras duraba el ataque. En las sesiones informativas las tripulaciones recibían la posición y las frecuencias de radio de cada una de esas unidades. Lawrence Stewart, ingeniero de vuelo del 6.º Grupo de Bombardeo en Tinian que completó 35 misiones de combate sobre Japón en 1945, dejó constancia de ese sistema en sus memorias.

La versión de posguerra: el SB-29

Acabada la guerra, la Fuerza Aérea convirtió la improvisación en una variante formal. Dieciséis B-29 se modificaron para llevar bajo el fuselaje un bote salvavidas lanzable A-3 y recibieron la designación SB-29. Los primeros llegaron al Air Rescue Service en febrero de 1947. Su cometido principal era el apoyo de rescate a las unidades aéreas que volaban largas distancias sobre el agua: acompañar o esperar en la ruta a formaciones de bombarderos y transportes, listo para localizar a la tripulación de un aparato amerizado y lanzarle el bote y el equipo de supervivencia. El programa de conversión fue modesto —dieciséis células tomadas del excedente de bombarderos que dejó la guerra—, pero dio al recién creado Air Rescue Service, por primera vez, un avión con el alcance de las formaciones a las que debía proteger, capaz de seguirlas hasta donde ningún hidroavión o B-17 de rescate había podido llegar.

Diferencias respecto al bombardero

Salvo la torreta ventral delantera, cuyo hueco quedaba ocupado por el bote, el SB-29 conservó todo el armamento defensivo del B-29, herencia directa de la lección de 1945: un avión de rescate que se acerca a una costa enemiga tiene que poder defenderse. Además del bote llevaba diversos equipos de radio, provisiones, kits de supervivencia y tripulantes adicionales para la búsqueda y las comunicaciones. En lo demás —célula, motores y cabina presurizada— era un Superfortress de serie, y ese parentesco le permitía mantener la velocidad y la altitud de las formaciones a las que escoltaba.

Servicio operativo y legado

El SB-29 se empleó operativamente durante toda la guerra de Corea, cubriendo las largas rutas sobre el agua de los bombarderos y de los transportes, y siguió en servicio hasta mediados de los años cincuenta. Fue el eslabón entre los «Dumbo» improvisados del Pacífico y los aviones de rescate especializados de posguerra, y la variante del B-29 concebida para salvar vidas en lugar de para atacar.