Variante del Boeing B-17 Flying Fortress
Boeing B-17 Flying Fortress F-9
Conversión de reconocimiento fotográfico de largo alcance del B-17 (la «F» venía de «foto», no de caza): 16 B-17F sin equipo de bombardeo y con cámaras en el morro y en el fuselaje trasero, seguidos por los F-9A, F-9B y los F-9C sobre B-17G; en 1948 pasaron a llamarse RB-17.
Ficha del Boeing B-17 Flying Fortress
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- Unidades construidas
Historia
Qué fue el F-9
El F-9 Flying Fortress fue la designación que recibieron los bombarderos B-17 convertidos en aviones de reconocimiento fotográfico de largo alcance. La letra «F» respondía a «foto» dentro del sistema de designaciones de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos, y no debe confundirse con la «F» de caza («fighter»), un esquema que no se introdujo hasta 1948. En aquel sistema, cada tipo de avión de reconocimiento fotográfico recibía un número correlativo: el F-9 se situaba así junto a otros conversos de bombardero y de transporte, como el F-2, la versión fotográfica del C-45 Expeditor.
La conversión seguía una lógica sencilla: la Fortaleza Volante tenía autonomía, techo y capacidad de carga sobrados para cubrir grandes extensiones de territorio, y su fuselaje ofrecía espacio para instalar equipos de cámaras allí donde antes iban las bombas. Se retiraba el equipo de bombardeo y se sustituía por equipo fotográfico; parte de las cámaras se montaban en el morro y otras en la zona trasera del fuselaje. Una parte del armamento defensivo se conservaba, de modo que el avión no quedaba indefenso si tenía que operar sobre espacio aéreo disputado.
Las series F-9, F-9A, F-9B y F-9C
Los primeros F-9 fueron dieciséis B-17F transformados de esta manera. Los registros de Joe Baugher recogen sus números de serie, todos ellos de células de los lotes de 1942 y 1943, entre ellos el 42-3324, el 42-5753 y una tanda de aparatos de las series 42-29xxx y 42-30xxx.
A continuación se asignó la designación F-9A a un número no precisado de B-17F convertidos de manera similar a los F-9, pero con diferencias en los detalles de sus cámaras. Todos esos aparatos fueron redesignados posteriormente F-9B tras recibir nuevos cambios en el equipo fotográfico. Baugher cifra los F-9B en 25 aparatos, obtenidos adaptando algunos de los F-9A existentes y convirtiendo otros B-17F más; entre sus números de serie figuran células de las series 42-6xxx, 42-29xxx y 42-30xxx.
El último modelo fue el F-9C, designación que recibieron diez B-17G convertidos para reconocimiento fotográfico de forma similar a las conversiones anteriores sobre el B-17F. En al menos una fotografía conocida de un F-9C, la torreta de barbilla característica del B-17G aparece sustituida por un carenado que aloja un conjunto de cámaras trimetrogón, la disposición de tres cámaras (una vertical y dos oblicuas) empleada para la cartografía aérea. Los F-9C procedían de células de las series 43-37xxx, 43-38xxx y 44-83xxx.
La base técnica: el B-17F
Como conversiones, los F-9, F-9A y F-9B compartían la célula y la planta motriz del B-17F: cuatro motores radiales Wright R-1820-97 Cyclone, que en el B-17F daban una potencia de emergencia de guerra durante breves intervalos. El B-17F era, además, el primer modelo de la Fortaleza en el que la fábrica había previsto más equipo fotográfico de serie, junto con hélices de pala ancha, un nuevo sistema de oxígeno y filtros de polvo en las tomas de los carburadores, mejoras que resultaban útiles en operaciones de reconocimiento a gran altura y a gran distancia de la base. Las cifras de prestaciones del B-17F —velocidad máxima y alcance— son las de referencia del bombardero; no se dispone de datos de prestaciones específicos del F-9 con su carga de cámaras.
Servicio: cartografía y reconocimiento estratégico
Los F-9 sirvieron sobre todo en unidades de cartografía aérea. El 311th Reconnaissance Wing agrupaba los escuadrones de «photographic charting» que levantaban mapas de Estados Unidos y de los teatros de ultramar; uno de ellos, tras mantener su escalón aéreo en Egipto hasta enero de 1945, se trasladó en mayo de 1945 a Accra, en la Costa de Oro (la actual Ghana), para comenzar a cartografiar África con sus F-9 Flying Fortress, y en junio de 1945 pasó a Europa para realizar trabajos de cartografía bajo el control de la Novena Fuerza Aérea hasta su desactivación en diciembre de 1945.
Tras la guerra, la mayoría de los B-17 fueron vendidos como chatarra, pero muchos siguieron en funciones de segunda línea, entre ellas el reconocimiento fotográfico. El Mando Aéreo Estratégico (SAC), creado en 1946, empleó B-17 de reconocimiento —al principio llamados F-9 y más tarde RB-17— hasta 1949. En 1946 el inventario de reconocimiento del SAC se limitaba a los F-2, pero en 1947 el mando había incorporado un escuadrón de F-9C con doce aparatos de reconocimiento fotográfico derivados del B-17G, junto con un escuadrón de F-13, la versión fotográfica del B-29.
Redesignación RB-17 y final
En 1948, con la reforma del sistema de designaciones de la nueva Fuerza Aérea de los Estados Unidos, la serie «F» de foto desapareció y los pocos F-9C supervivientes fueron redesignados RB-17G, donde la «R» ya significaba «reconocimiento». En términos generales, los F-9 que quedaban en 1948 pasaron a llamarse RB-17, y en algunas fuentes aparece también la forma FB-17 como redesignación de posguerra de los aparatos fotográficos. El SAC dejó de usar sus B-17 de reconocimiento en 1949, cuando el RB-29 y aparatos más modernos ocuparon su lugar.
El F-9 quedó así como una nota a pie de página en la larga historia de la Fortaleza Volante: un puñado de conversiones —dieciséis F-9, un número indeterminado de F-9A, 25 F-9B y diez F-9C— que prolongaron la vida útil del bombardero en el reconocimiento y la cartografía, y que sirvieron de puente entre las plataformas fotográficas de la guerra y las primeras unidades de reconocimiento estratégico de la posguerra.