Variante del Supermarine Spitfire
Supermarine Spitfire PR Mk XI
El Spitfire de reconocimiento fotográfico por excelencia: desarmado, sin blindaje, con las alas convertidas en depósito y cámaras F52 de 36 pulgadas en el fuselaje. Volaba a 671 km/h y cruzaba territorio enemigo a 636 km/h por encima de los 32.000 pies. Se construyeron 471.
Ficha del Supermarine Spitfire

- 471
- Unidades construidas
Historia
Mezcla de tres marcas
El PR Mk XI no derivaba de una sola versión, sino que tomaba lo mejor de los Mk VII, VIII y IX. Debía basarse en la célula del Mk VIII, pero el retraso de esa serie obligó a montarlo sobre la del Mk IX. Físicamente se reconocía por el morro más profundo, necesario para alojar un depósito de aceite de 14,5 galones, y por el parabrisas envolvente sin blindaje típico de las unidades de reconocimiento. Llevaba bombas de trasiego para los depósitos alares bajo carenados en forma de lágrima, rueda de cola retráctil de serie y, en la mayoría de los aparatos, el timón apuntado de gran superficie.
Cámaras y motores
Fue la primera versión de reconocimiento que podía montar dos cámaras F52 verticales de 36 pulgadas de distancia focal en el fuselaje, detrás de la cabina, aunque admitía otras combinaciones según la misión: F24 verticales de 14 pulgadas con una oblicua de 8 apuntando a babor, o cámaras adicionales en carenados bajo cada ala para reconocimiento táctico. De los 471 construidos, 260 llevaban Merlin 61, 63 o 63A y los 211 restantes el Merlin 70 de gran altitud; casi todos montaban el filtro antipolvo Aero-Vee en la toma de carburador alargada bajo el morro.
Volar solo, deprisa y muy alto
Sin armas y sin blindaje, el PR Mk XI confiaba su supervivencia a la velocidad y a la altura: 671 km/h a 24.000 pies y crucero a 636 km/h a 32.000, con la posibilidad de trepar en emergencia a 44.000 pies. La cabina no estaba presurizada, así que ese último recurso tenía un coste fisiológico que ningún piloto podía sostener mucho rato. Bajo la sección central se podían colgar depósitos lanzables de 30, 45, 90 y hasta 170 galones.
La disputa con el Mosquito
En 1943, con el nuevo Spitfire de reconocimiento retrasado, el Ministerio del Aire propuso pasar todas las unidades fotográficas al De Havilland Mosquito; el Estado Mayor del Aire llegó a admitir que el Mosquito podía cubrir el 90 % de las misiones. El vicemariscal del Aire John Slessor, al frente del Coastal Command, replicó que el Spitfire era más pequeño, gastaba la mitad de motores Merlin, era más rápido, más maniobrable y más silencioso, y que por tanto había que aumentar su producción en lugar de recortarla. Ganó el argumento: la fabricación del PR Mk XI se aceleró a costa de la de cazas. Los primeros salieron en noviembre de 1942 y los últimos en diciembre de 1944, cuando el PR Mk XIX tomó el relevo.
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