Variante del Supermarine Spitfire
Supermarine Spitfire Mk IX
La respuesta de urgencia al Focke-Wulf Fw 190: una célula de Mk Vc con el Merlin 61 de dos etapas. El apaño resultó tan bueno que se fabricaron 5.656 y desplazó al Mk VIII de las líneas de montaje. Con el Merlin 66, el LF Mk IX alcanzaba 650 km/h a 21.000 pies.
Ficha del Supermarine Spitfire

- 5656
- Unidades construidas
Historia
Un apaño necesario
A comienzos de 1942 el Focke-Wulf Fw 190 dominaba con claridad al Spitfire Mk Vb y la RAF necesitaba una respuesta en meses, no en años. La pieza clave existía: en septiembre de 1941 Rolls-Royce había instalado en Hucknall un Merlin 60 de dos etapas —diseñado en origen para un bombardero de gran altitud— en el prototipo del Mk III, el N3297. Jeffrey Quill describió la mejora como un salto cuántico frente al Mk Vb. Como los Mk VII y VIII tardarían más de un año en producirse, el Ministerio del Aire decidió convertir células de Mk Vc al nuevo motor. El primer Mk IX fue precisamente un Mk Vc modificado, el AB505, evaluado por la AFDU en abril de 1942; el informe destacaba que por encima de 20.000 pies el avión era incomparablemente mejor que el Mk V, que trepaba con facilidad a 38.000 pies y que aún podía combatir a 40.000.
Lo que cambió el Merlin de dos etapas
El motor más largo obligó a alargar el morro siete pulgadas; el intercooler exigió su propio radiador, de modo que el radiador de estribor se partió en dos y bajo el ala izquierda apareció un carenado nuevo con el enfriador de aceite. Se montó una hélice Rotol tetrapala de 3,27 m en un bocín apuntado y seis escapes «cola de pez» por banda. El ala tipo C era la estándar, pero los Mk IX intermedios y tardíos recibieron el ala E, con dos cañones Hispano y dos ametralladoras Browning del calibre .50 en lugar de las cuatro del .303. Con el tiempo llegaron el remachado a ras, el timón apuntado de mayor superficie, la mira giroscópica Mark II de 1944 —que dobló la eficacia del tiro de la RAF— y, en los últimos ejemplares, el fuselaje rebajado con carlinga de burbuja.
Tres motores, tres cotas
El Merlin 61 dio paso a comienzos de 1943 al Merlin 63 y 63A. En la segunda mitad de ese año la producción del F Mk IX cedió ante el LF Mk IX del Merlin 66, la subvariante más numerosa con más de 4.000 aparatos, capaz de 650 km/h a 21.000 pies gracias a sus 1.720 hp. El HF Mk IX, con Merlin 70 de 1.710 hp optimizado para gran altitud, entró en servicio en la primavera de 1944 y se fabricó en cantidades limitadas. La autonomía siempre fue el punto débil: 85 galones internos, depósitos lanzables de 30, 45 o 90 galones y, en los últimos ejemplares, depósitos traseros que permitían más de 1.900 km de traslado a costa de una estabilidad tan mala que el manual desaconsejaba el vuelo instrumental.
Reconocimiento, entrenamiento y cifras
Del Mk IX salieron también versiones especializadas: los PR Mk IX sin armamento con dos cámaras verticales, uno de los cuales fotografió las presas del Ruhr el día antes y el día después de la operación Chastise; los FR Mk IX armados con una cámara oblicua, pintados de rosa pálido, que cubrieron Arnhem durante la operación Market Garden; y, en la posguerra, los biplaza T Mk IX y TR 9 exportados a India e Irlanda. En total se construyeron 5.656 Mk IX, 561 en Supermarine y 5.095 en Castle Bromwich, hasta abril de 1945. Sumado al Mk XVI, este «compromiso» fue el Spitfire más producido de todos.
Multimedia
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