Variante del Lockheed C-130 Hercules
Lockheed C-130 Hercules HC-130
Versión de alcance extendido del C-130 Hercules dedicada a la búsqueda y rescate (SAR) y a la búsqueda y rescate en combate (CSAR), con dos líneas distintas operadas por dos servicios estadounidenses. El Servicio de Guardacostas fue el primer receptor, con un pedido de 1958 designado inicialmente R8V-1G y rebautizado HC-130B en 1962; su HC-130H voló por primera vez el 8 de diciembre de 1964 y se dedicó a la búsqueda oceánica de largo alcance, la patrulla marítima y la Patrulla Internacional del Hielo. La Fuerza Aérea empleó el HC-130P/N Combat King, derivado del C-130E, capaz de reabastecer helicópteros en vuelo y de lanzar equipos de paracaidistas de rescate. Las versiones actuales son el HC-130J Combat King II de la USAF y el HC-130J de los guardacostas.
Ficha del Lockheed C-130 Hercules
- 8 de diciembre de 1964
- Primer vuelo
Historia
El HC-130 es la versión de alcance extendido del C-130 Hercules destinada a la búsqueda y rescate y a la búsqueda y rescate en combate. Bajo esa designación conviven dos líneas de aparatos claramente distintas, operadas por dos servicios diferentes de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
El Servicio de Guardacostas fue el primer receptor de la variante. De acuerdo con el sistema de designaciones de la Armada, el Cuerpo de Marines y los guardacostas vigente entonces, el primer pedido de 1958 recibió la denominación R8V-1G; con la introducción del sistema conjunto de designaciones en 1962 pasó a llamarse HC-130B. En 1964 se produjeron seis HC-130E para los guardacostas, pero la producción se desplazó pronto a la nueva célula C-130H, que entraba en servicio. El primer HC-130H voló el 8 de diciembre de 1964 y los guardacostas comenzaron a equiparse con él a finales de los años sesenta y principios de los setenta. Se adquirió sobre todo para misiones de búsqueda oceánica de largo alcance, transporte de apoyo, patrulla marítima, la Patrulla Internacional del Hielo del Atlántico Norte y el mando y control de operaciones de rescate, en sustitución de los anfibios HU-16 Albatross y de los HC-123 Provider terrestres. Como sus homólogos de la Fuerza Aérea, podían lanzar equipo de salvamento a náufragos o a supervivientes en terreno abierto, y llevaban dos depósitos flexibles de 1.800 galones en la bodega de carga.
La línea de la Fuerza Aérea arrancó con el HC-130P Combat King, volado por primera vez en 1964 sobre la célula del C-130E. Se modificó para misiones de búsqueda y rescate, como plataforma de mando y control, para el reabastecimiento en vuelo de helicópteros y para transportar combustible suplementario en depósitos interiores adicionales. Originalmente incorporaba también el sistema de recuperación aire-superficie Fulton, más tarde suprimido y desmontado de todos los aparatos supervivientes; el HC-130N fue un pedido posterior que ya prescindía de él. Los HC-130P/N vuelan normalmente de noche, a baja cota, con gafas de visión nocturna, sin iluminación exterior ni comunicaciones, para eludir la detección por radar y por armas. Entre sus misiones secundarias figuran el lanzamiento táctico de equipos de paracaidistas de rescate, de embarcaciones neumáticas o de vehículos todoterreno, y la asistencia directa al superviviente antes de la llegada del medio de recuperación; un equipo de tres paracaidistas de rescate, adiestrados en medicina de urgencia, supervivencia en entornos hostiles y técnicas de evasión asistida, forma parte de la tripulación básica. Hasta 2016 la flota combinaba aparatos de mediados y finales de los años sesenta basados en el C-130E con otros de mediados de los noventa basados en el C-130H3; desde 2018, salvo un puñado en la Guardia Nacional Aérea, todos los HC-130P/N restantes los opera el Mando de Reserva de la Fuerza Aérea.
Las versiones actuales derivan del C-130J. El HC-130J de los guardacostas procede del KC-130J del Cuerpo de Marines: la primera entrega se produjo en octubre de 2003 y los seis aparatos en servicio, que no pueden reabastecer helicópteros en vuelo, recibieron después modificaciones importantes, entre ellas un gran ventanal a cada lado del fuselaje para la observación visual del mar, un radar de apertura sintética inversa de búsqueda marítima, tubos de bengalas, un sensor infrarrojo y electroóptico de exploración frontal, un sistema de oxígeno gaseoso para la tripulación y el sistema de misión Minotaur. La USAF, por su parte, emplea el HC-130J Combat King II como cisterna y plataforma de rescate en combate de nueva generación. En julio de 2015 se anunció que el Servicio Forestal de Estados Unidos recibiría parte de los HC-130H de los guardacostas para emplearlos como aviones cisterna de retardante contra incendios, a medida que el servicio los sustituía por HC-130J y HC-27J Spartan.