Variante del Lockheed C-130 Hercules
Lockheed C-130 Hercules C-130J Super Hercules
Actualización integral del Hercules con nuevos motores Rolls-Royce AE 2100, cabina de vuelo digital y otros sistemas renovados. El Reino Unido lanzó el programa el 16 de diciembre de 1994 con un pedido de 25 aparatos por 1.600 millones de dólares. La certificación de tipo de la FAA llegó en septiembre de 1998 tras 4.000 horas de vuelos de prueba, y las entregas comenzaron en 1999. En marzo de 2022 se habían entregado 500 unidades a 26 operadores de 22 países.
Ficha del Lockheed C-130 Hercules
Historia
El C-130J Super Hercules constituye la actualización más profunda del programa Hercules, con nuevos motores turbohélice Rolls-Royce AE 2100, una cabina de vuelo digital y numerosos sistemas renovados. El programa fue lanzado el 16 de diciembre de 1994 con un pedido de 25 aparatos de la Royal Air Force británica, por un precio fijo total de 1.600 millones de dólares, tras un largo debate en el Reino Unido entre adquirir aviones europeos o estadounidenses; el pedido se combinó con un compromiso de compra de entre 40 y 50 unidades del futuro Airbus A400M.
El desarrollo del C-130J sufrió importantes retrasos: primero tres meses por problemas de integración de software y después nueve meses adicionales al descubrirse características de entrada en pérdida no previstas, causadas por la mayor potencia de los motores y el aumento de palas de hélice de cuatro a seis. Lockheed Martin probó veinte soluciones aerodinámicas sin éxito antes de incorporar un empuja-palanca (stick pusher) que corrige automáticamente la actitud del avión ante una pérdida no atendida por la tripulación. A finales de 1997 se detectaron además problemas de formación de hielo en el estabilizador vertical, causados por la menor cantidad de aire de sangrado disponible en los nuevos motores, lo que obligó a ampliar el sistema de deshielo y añadió cinco meses más de retraso.
Estos problemas hicieron que el coste de desarrollo, presupuestado inicialmente en 300 millones de dólares, superase los 900 millones a mediados de 1998, y que Lockheed Martin debiera a la RAF unos 50 millones de dólares en penalizaciones por los retrasos en las entregas. La certificación de tipo de la Federal Aviation Administration llegó en septiembre de 1998, tras 4.000 horas de ensayos en vuelo, y las primeras entregas comenzaron en 1999, como Hercules C4 (la versión alargada C-130J-30) y Hercules C5 (el C-130J estándar) para la RAF.
El programa atravesó además una crisis presupuestaria en Estados Unidos: el 23 de diciembre de 2004 el Pentágono decidió poner fin a las compras de la USAF, decisión revertida el 10 de mayo de 2005 tras determinarse que cancelar los pedidos ya comprometidos habría costado más que completarlos. En junio de 2008 la USAF adjudicó un contrato de 470 millones de dólares para seis KC-130J adicionales. En marzo de 2022, Lockheed Martin había entregado ya 500 unidades del C-130J a 26 operadores de 22 países, consolidándolo como la única versión del Hercules todavía en producción.